Leutschenbach school (Zürich) – Christian Kerez


Miércoles, 18 de julio de 2012

La principal premisa de conservar en su mayor medida la parcela libre de ocupación para mantener el espacio verde lleva a Christian Kerez a concebir la escuela como un edificio compacto apilado en varias plantas. Frente al habitual modo de desarrollo de los proyectos para escuelas, que van colonizando y extendiéndose de manera lineal para abrazar los límites e ir creando patios y pistas, la solución de Kerez propone un único cuerpo que enfatiza todos sus niveles y su desarrollo de manera vertical. La particular estructura que sustenta el edificio es la principal protagonista y ayuda a describir la separación funcional de la escuela, aludiendo a un juego de escalas en donde todo puede ser leído como una unidad o como varias. Sus primeros años como fotógrafo de arquitectura en los cuales Kerez capturaba paisajes industriales han definido su particular discurso arquitectónico en donde la permanente búsqueda de lo esencial viene apoyado de forma estrecha con la definición estructural de sus obras.

El espacio para las aulas se desarrolla en los tres primeros niveles, en relación con el orden estructural que define la estructura metálica vista desde el exterior. La carencia de pasillos se sustituye por un gran espacio común colectivo en el centro de las plantas que puede ser colonizado de diversas formas por los alumnos. Este espacio común es atravesado por dos escaleras entrecruzadas que se levantan por todo el edificio.

El gimnasio que corona la parte superior del edificio es un espacio privilegiado en posición, totalmente abierto a las vistas y donde uno parece flotar entre la ciudad y el cielo. La estructura vuelve a enfatizar su particular relación dentro del edificio. Una planta con carácter más común en donde se ubica la biblioteca y el salón de actos actúa como el elemento que separa los dos grandes órdenes del edificio. A su vez, la entrada al edificio a nivel de suelo se realiza a través de un espacio de poca altura, casi en penumbra que viene definido por los voladizos de más de diez metros de las plantas superiores. Únicamente aparece un pequeño núcleo central con  los 6 pilares en forma de trípode sobre los que reposa todo el edificio y que hablan de la potencia del planteamiento estructural. La propia escuela enfatiza las sensaciones de sus usuarios puesto que se va pasando  de un espacio constreñido y controlado en el nivel de acceso a espacios mucho más abiertos y diáfanos a medida que se sube de nivel hasta llegar al gimnasio, el espacio más potente y a la vez ligero de todo el edificio.

Fuente: Christian Kerez, El Croquis, Afasia, Architectural Record

Fotografía: Leonardo Finotti, Walter Mair

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