CASA EN ABRIES (FRANCIA) – ATELIER FERNÁNDEZ & SERRES


Jueves, 13 de octubre de 2011

La construcción juega con la forma arquetípica de la casa en el corazón del parque regional de Queyras. Un terreno muy escarpado dominando el valle del Guil. Fuerte pendiente, sensación de vértigo, bosque de alerces denso y profundo. Rocas peligrosas y abruptas. Corteza rugosa y de intenso cromatismo. Todas estas características sirvieron de base a este proyecto.

El proyecto consta de tres plantas. El sótano y planta baja se construyen con estructura de hormigón. La planta primera y el ático se resuelven con estructura de madera. La planta baja contiene los espacios donde se desarrolla la vida: sala de estar, comedor y cocina. Las habitaciones se encuentran en el primer piso. Se abren grandes miradores hacia el paisaje, en forma de ventanas que emergen del plano de fachada. Estos elementos forman un profundo marco que enfatiza las vistas y hace utilizable el espacio de la ventana. De este modo, en el espesor del hueco, el habitante pasa a formar parte del paisaje.

El volumen de la cabaña se compone de estratos que se apoyan en la pendiente. Una estructura vertical de madera caracteriza la parte alta de la casa. Estos elementos de madera, llamados fustes, se encuentran en los edificios antiguos del valle, donde eran utilizados para almacenar madera, heno o lino, y que al mismo tiempo contribuían a mejorar el aislamiento térmico. Esta técnica fue reutilizada aquí para resolver los miradores, y otorgar dinamismo a las fachadas.  Por acción de la perspectiva, los fustes se multiplican generando, según el ángulo de visión, una masa crítica. Esta vibración cambia a cada paso. El volumen simple de la casa se enriquece con lecturas ambiguas que cuestionan el límite entre interior y exterior.

Esta construcción manifiesta la imagen del bosque circundante. La presencia de la madera, sus cambios de color e imperfecciones hacen que la envolvente del edificio se muestre sensible y viva.

Fuente: TectónicaBlog