REHABILITACIÓN INTEGRAL DE EDIFICIO PARA RESTAURANTE Y ALOJAMIENTO “LOIS” – A CORUÑA

PW_002-13
Martes, 5 de marzo de 2013

El LOIS es un local de toda la vida en el abanico de establecimientos hosteleros de la ciudad que ofrecen a sus clientes las recetas típicas de la gastronomía gallega, de hecho su recorrido laboral tiene sus comienzos allá por el año 1969.

Inicialmente la puesta en escena de este negocio se ofrecía enmarcada en un concepto de Mesón desarrollado en la planta baja del inmueble ubicado en la zona de la pescadería de A Coruña (Calle estrella Nº 40), una zona muy carismática a nivel turístico y de desarrollo social de la ciudad herculina.

En los últimos años dicho edificio se encontraba en un estado bastante deteriorado en sus plantas altas deshabitadas, que en su día estaban ocupadas por viviendas y oficinas, de hecho en la planta primera se alojaba el servicio de aduanas. Es por ello que los propietarios del Mesón situado en la planta baja deciden un buen día embarcarse en la tarea de restaurar la edificación y convertirla en un nuevo servicio destinado al público tanto turista como local, ofreciendo restauración y alojamiento, y con ello dotando a la zona de un punto más de interés social.

La propuesta arquitectónica realizada pretende respetar lo máximo posible la configuración exterior del inmueble, catalogado este como patrimonio de la ciudad vieja y pescadería y configurando las nuevas necesidades interiores lo más adaptadas al contenedor y a su vez dotando a las nuevas actividades de un aire fresco y actual en su renovada imagen.

La construcción del inmueble original data de 1932, y este sufre a lo largo del mismo año diferentes ampliaciones en altura hasta llegar a la configuración de fachada actual. En el año 1997 se realiza una reforma en la planta baja para re-acondicionar la actividad existente de mesón.

En este nuevo proyecto que se acomete se plantea el cambio de uso de la edificación en las plantas destinadas a vivienda y comercial (plantas segunda a quinta) además de la ampliación de la función de Restaurante a la planta primera junto con la ya mencionada planta baja y se destinan el resto de plantas a la actividad de hostelería.

En lo referente a  los aspectos constructivos de la edificación se mantiene lo expresado en un proyecto básico inicial (en trámite cuando se comienza con esta nueva configuración) datado del 2008 en el que se plantea la planta baja comercial y el resto de plantas como viviendas.  Se mantiene la posición de ascensor (con la salvedad de considerarlo de doble embarque, para así tener más holgura en cuanto a accesibilidad), se mantiene la escalera en la misma posición y de iguales dimensiones, se mantiene la misma configuración compositiva de fachada (cambiando únicamente la de la planta baja en lo que se refiere a la zona de restaurante),… Todo ello viene condicionado por el grado de protección que presenta la edificación en cuanto a la normativa existente del Plan Especial de Protección de A Coruña (PEPRI) de 1998. Únicamente se plantea la ocupación del patio trasero en planta primera hasta la medianera posterior, con el objeto de necesidades de superficie para el cumplimiento de las funciones en dicha planta.

En cuanto a la estructura portante de la edificación a base de entramado de vigas de madera, pontones y tarima de madera, se encuentra muy deteriorada por envejecimiento y humedades lo que afecta considerablemente a su alto grado de deterioro y por tanto a la estabilidad general del inmueble, con lo cual se plantea resolver la estructura mediante vigas metálicas que se apoyan directamente en los muros medianeros de piedra, sin necesidad de pilares. Los forjados se ejecutarán mediante un sistema de forjado colaborante de hormigón sobre las vigas metálicas. Con ello queda mucho más consolidado el sistema estructural para así afrontar el nuevo uso y la total rehabilitación del inmueble.

Desde que al principio de todo, cuando se comienza con la idea de abordar este proyecto, ya en la mente está consolidada la obligación de mantener en lo posible la configuración arquitectónica que dota a este inmueble de ese carácter tan propio de la ciudad, sobre todo de la zona en la cual está situado, que tiene una tipología edificatoria muy significativa y representativa de la misma.

Es por ello que el aspecto exterior no varía respecto al original, sencillamente se pretende que la solución sea lo más acercada posible, y ello se puede ver en la fachada de galería, que además de mantener el mismo esquema compositivo, también se le dota de la misma función, la galería se trata como esa segunda piel de la fachada para poder controlar de forma natural la luz y la energía solar en las habitaciones de las plantas segunda a cuarta pertenecientes al alojamiento.

Únicamente en la planta baja damos rienda suelta compositiva en la fachada pero tratando en la medida de lo posible en no competir con las plantas superiores, que son realmente las que configuran ese carácter del edificio. Sin embargo y a pesar de la sutil actuación, en ella se pretende renovar la imágen de ese clásico en la hostelería coruñesa que es el Mesón LOIS, dotándolo de un diseño fresco y actual, pero sin dejar de lado esa imágen de tradición que se pretende conservar, y toda esta dialéctica compositiva nos la aporta la madera, un material noble y permanente que a su vez se trata con nuevas técnicas de diseño y construcción.

Y una vez que traspasamos la puerta hacia adentro, el mundo exterior cambia pero manteniendo la misma esencia inicial, la idea de lo nuevo y lo antiguo dialogando también en los espacios que vivimos interiormente. La piedra existente en las medianeras de mampostería que se rehabilita íntegramente en las plantas baja y primera (destinadas a Restaurante) y la madera de pino velada en blanco en disposición de entablado horizontal configurada en diferentes ritmos compositivos, aportan ese carácter noble e inmortal de la arquitectura tradicional que se ve contrastado con los nuevos materiales tales como el vidrio, los paños blancos de los techos y las plaquetas cerámicas de los suelos. Todo ello enmarcado en la luz como elemento configurador de espacios tanto en lo referente a la luz natural (que se pretende aprovechar al máximo posible) como en la luz artificial, jugando con puntos y tiras de luz que bañan las paredes de piedra y puntualmente hacen flotar los elementos como ocurre en la escalera de acceso.

Traspasando las plantas baja y primera en donde se hace presente esa dualidad presente-pasado de la zona del restaurante, llegamos a la planta segunda correspondiente ya a la actividad de alojamiento, y es aquí donde se produce un cambio visual sustancial respecto a lo anteriormente visto, pero que se realiza gradualmente. En este punto y debido a la imposibilidad de conservar las medianeras de piedra, ya que tras las sucesivas ampliaciones del inmueble inicial, aquí no presenta la textura original, se ha optado por trasdosarlo todo y de ese modo también garantizar el confort en las habitaciones.

En la configuración funcional se ha exprimido al máximo el espacio disponible en cuanto a encajar el número de habitaciones necesario y que estas ofrezcan la mayor variedad posible de oferta turística, así pues se disponen de habitaciones dobles, sencillas, suite y habitación adaptada.

En el aspecto formal se pretende eliminar todo aquello superfluo y adoptar un estilo minimalista con tonos claros que configuren los espacios escasos, dotándolos de esa sensación espacial holgada necesaria, solo pincelada con negros y rojos en el mobiliario secundario de mesitas, escritorios,… Además y manteniendo la esencia del conjunto arquitectónico se repite la textura de madera de pino velada en blanco en los cabeceros de las camas, pero esta vez en disposición vertical, lo cual infunde al espacio esa sensación de altura y calidez en el descanso.

Tanto en las habitaciones como en los vestíbulos de acceso a las mismas se ha optado por los mismos tonos, incluso en los suelos con tarima de madera gris que aportan también calidez y amplitud espacial. Y es precisamente en las zonas comunes donde se juega con la imagen corporativa en los gestos que nos marcan las plantas de habitaciones y el acceso a las mismas a base de paneles recortados y chapas de acero que dibujan ese concepto de bienvenida al mundo interior del alojamiento y sus servicios.

La escalera está concebida como un espacio escultórico en sí mismo que además de su función comunicativa espacial juega con los tonos, reflejos y texturas, y con ello dialoga con el espacio explicando el edificio de arriba a abajo y recibiendo a los visitantes para invitarlos a disfrutar del mundo interior de este pequeño escondite en el centro de la ciudad.