ESTACIÓN DEL AVE DE VIGO – THOM MAYNE


Lunes, 21 de febrero de 2011

Thom Mayne ya dio a conocer alguna de las líneas maestras que definirán la estación del Ave del municipio con más población de Galicia: “Es un pedazo de ciudad condensada, con una gran piazza, un interior bañado de luz natural, lleno de movimiento, cosmopolita, con rampas, formas escultóricas y mucha potencia”.

El arquitecto estadounidense, atesora una larga trayectoria iniciada en California (donde se encuentra la mayor parte de su obra), culminada con la concesión del Premio Pritzker en 2005, no se plantea hacer un edificio en sí mismo, sino un paisaje; una obra que cuando este terminanda parezca que estuvo siempre allí, y que estará allí siempre. “La fachada será una prolongación de la topografía de Vigo; se convertirá en una especie de acantilado”, debida a la gran diferencia de nivel con la parte inferior. Busca que el edificio sirva como ampliación de la calle, que esté tan integrada en la estructura urbana que no sepas donde termina. Es una estructura inteligente, con una cubierta que alberga una gran cantidad de espacios debajo y con una inmensa panorámica.

Las obras arrancarán en un año y en el primer semestre de 2014 podrá inaugurarse el macrocomplejo ferroviario, que incluye un centro comercial con capacidad para 180 locales,y un aparcamiento subterráneo con más de 1.300 plazas. El proyecto conjuga los servicios ferroviarios de altas prestaciones con otros usos como el terciario y el comercial, adoptando las características de las estaciones de alta velocidad e incorporando actuaciones encaminadas a garantizar la accesibilidad y sostenibilidad del conjunto:
  • El elemento principal que caracteriza la estación desde el exterior es la piazza sobre la cubierta, un espacio de 26.000 metros cuadrados ocupado por una extensa superficie de paseo, dos zonas verdes elevadas (bajo las cuales se instalarán locales de restauración y otros negocios), un techo central acristalado y un frente de 450 metros de longitud abierto a la Ría.
  • En el interior será muy cosmopolita, cuyo rasgo más significativo es el hueco de descenso hasta la planta baja a través de los dos niveles comerciales, con un complejo esqueleto de rampas y otras estructuras y una gran vidriera que permite ver el mar.
  • La fachada, con la salvedad del ventanal, está proyectada en material metálico semitransparente, previsiblemente acero. La cubierta se convertirá en una quinta fachada, pero horizontal, con un gran espacio acristalado por el que llegas al corazón de la estación.

Fuente: Scalae